• Felipe Labbé

La comunicación, uno de los grandes retos del CEO durante y posterior al COVID-19.



Entre lo mucho que nos ha enseñado el Covid-19, es que las cosas pueden cambiar, radicalmente, de un día para otro. Nuestro equipo ejecutivo había desarrollado un plan de negocios para 2020, que seguramente ya no aplica, por lo que debemos crear uno nuevo, rápidamente, que nos permita adaptarnos a la situación actual y a lo que está por venir.


Sin duda, el panorama aun es incierto en distintas áreas, sin embargo, podemos crear 2 o 3 escenarios alternos, en donde será fundamental enganchar a colaboradores, clientes, proveedores y accionistas, para generarles confianza en nuestra organización.


Para lograrlo, una de las actividades más importantes en estos momentos, por parte de la alta dirección, es la de comunicar. Compartir con todas las audiencias que tenemos una clara idea de lo que estamos haciendo para atender la contingencia, que hay rumbo y que se están tomando las medidas necesarias para avanzar hacia el logro de los objetivos. Y aunque todavía no hay mucha claridad en algunos aspectos, hay que hacerle saber a los grupos de interés que tenemos planes para diferentes escenarios que se nos vayan presentando.


Para ir logrando buenos resultados, te recomiendo que tengas un plan de comunicación bien estructurado, con los objetivos y mensajes bien definidos, las herramientas listas y diferentes escenarios de acción. Business Consulting Group (BCG) sugiere enfocarnos en estas 4 acciones para una comunicación efectiva:

  • Refuerza constantemente el propósito corporativo y su significado en el periodo post Covid para ofrecer una perspectiva de largo plazo, inspirar a la organización y crear continuidad en el mensaje.

  • · Ancla la comunicación en principios que reflejen los valores principales, que sirvan de guía en la toma de decisiones y establezcan de manera uniforme altos estándares de efectividad y calidad, asegurando que los líderes mantengan foco en sus objetivos.

  • · Emplea una plataforma de comunicación y un enfoque creativo para enganchar los corazones y las mentes de las principales audiencias, tocando las emociones de las personas para exponer acciones explícitas que soportarán la recuperación, las nuevas acciones y los cambios para el futuro.

  • · Preparar una comunicación detallada para afrontar diversos escenarios, cada uno con mensajes críticos y adaptados a diferentes circunstancias, incluyendo una guía de cómo utilizar el módulo pre-diseñado más apropiado, para cada situación emergente.

La comunicación entre los equipos de trabajo, también es fundamental. Podemos tener al equipo de ventas solicitando ciertos productos que sus clientes están demandando, y al equipo de producción asegurando que ya están listos al 100%, pero con otros productos, porque el área de planeación pronosticó hace algunos meses, que eso era lo que se iba a vender.


Una buena idea para atender ésta problemática, puede ser formar equipos multidisciplinarios, no solo de diferentes áreas, sino que tengan diferente nivel de experiencia, responsabilidad e incluso edades. En estos momentos de tanta turbulencia, nuestro director de producción o de finanzas, puede tener excelentes ideas, al igual que un analista de mercado o un gerente del call center.


Aprovechemos toda la experiencia de los veteranos, pero también las ideas de los jóvenes o el contacto que tienen algunos de nuestros colaboradores con clientes o proveedores, para ir definiendo el rumbo que hay que tomar.


Recuerda que, en todos los casos, el primer eslabón de la comunicación debe ser nuestro equipo de trabajo para que participen y contribuyan a la dispersión de los mensajes con el resto de las audiencias clave y que la comunicación debe ser en todo momento significativa, para que nos permita motivar a las diferentes audiencias a continuar enfocadas en el objetivo común.


Finalmente, un excelente consejo que leí recientemente en una entrevista en donde le preguntaron al último presidente de MIT, Charles Vest, como es que hacía todo lo que hacía y simplemente respondió “Chip Away”. Es decir, quitémonos el chip que dicta las reglas complejas y estructuradas, establezcamos nuestras prioridades y hagamos todo lo posible por ir cumpliéndolas de manera correcta, junto con nuestro equipo, lo más rápido posible.

101 vistas
Felipe Labbé

Consultor en estrategia de negocios y transformación digital. 

Más sobre mí